El Café Central acogió el cierre de cuatro maravillosas veladas en las que Anaut, el grupo liderado por Alberto Palacios, ofrecía su particular y exquisito homenaje al genial Otis Redding. No podemos imaginar una voz más adecuada en nuestro panorama musical para rendir tributo a Redding, en la forma y en el fondo. Ray Charles o el propio Redding han sido espíritus que han dado alas a los madrileños desde su despegue viviendo en aquel magnífico 140, su debut en 2013.

Alberto cuenta que este homenaje fue consecuencia del reto, que el pasado año, les lanzó la organización del festival “Madrid es Negro”: ofrecer un homenaje al Rey del Soul por el 50 aniversario de su trágica muerte con tan sólo 26 años. Así, la banda quiso llevar el espectáculo un paso más allá, y ofrecerlo durante cuatro noches mágicas en el Central. La noche no defraudó con un repertorio basado en los éxitos más destacados del cantante de Georgia.

Anaut

Alberto Palacios, a la guitarra; Gabri Casanova, al piano; Javier Geras, al bajo; Javier “Skunk”, a la batería; y la sección de metales con Juanan Rivas y David Carrasco emulando a los Memphis Horns, hicieron que los asistentes se fundieran con el sonido característico de la banda y la energía de las legendarias grabaciones de Stax, todo ello en el ambiente propio del tradicional café.

El repertorio se inauguró con un puñetazo en la boca, Shake, que como su nombre indica, agitó la sangre de los allí presentes y los introdujo al recital que tenía preparado Anaut. El momento que marcó la noche fue la interpretación de Try a Little Tenderness. Alberto Palacios explicaba que la primera vez que escuchó el tema fue en la película “Alta Fidelidad”, y que desde entonces se siente cautivado. Anaut hizo que la complejidad de la canción, difuminada con una aparente simpleza, acercara al público al éxtasis emocional a medida que el tema aumentaba su intensidad. Era un tema que Anaut ya había interpretado anteriormente dada la importancia para la banda.

Lo que hizo especial la velada fue la capacidad de la banda en hacer que las sensaciones y sentimientos del público cambiaran de un momento a otro; momentos de verdadero ritmo daban  lugar, repentinamente y sin brusquedad, a respirar toda una atmósfera de tranquilidad y emoción.

La banda adornó la actuación con una serie de solos interpretados por cada uno de los músicos. Además, contaron con la aparición espontánea del “Pirata” que, al saxofón, subió al escenario para participar en una secuencia de improvisación por parte de los vientos.

AnautTerminaba el espectáculo como había empezado: por todo lo alto. Satisfaction cerraba la noche y convirtió los últimos cinco minutos de concierto en pura fiesta. El público, agradecido, coreábamos “I can’t get no” como si no hubiera mañana mientras los vientos finalizaban su interpretación coronando la actuación desde la ventana del camerino.

Así finalizaba el homenaje a Otis Redding, la última parada de Anaut antes de la publicación, el próximo 27 de febrero, de su tercer álbum Hello There.

El Teatro Barceló ya está preparado para acoger la presentación del nuevo disco el 14 de abril, donde mostrarán su personal sonido, cálido y profundo, un sonido que parece haber alcanzado su madurez, sin renunciar a su personalidad.