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Jose Luis Spinosa

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De todas las formas posibles que existen para elevar los sentidos un punto por debajo de la locura de Kafka, siempre elijo la música. Los mejores momentos los recuerdo pegado a la radio, aquellos de aprendizaje constante. Llegué tarde, por que la oferta entonces era muy escasa, pero siempre me pareció un regalo que alguien te contara cosas al oído a través de las ondas. El acercamiento real con la radio donde yo iba a hablar y no a cantar llegaba en el año 02 en la radio complutense. Aquellas bobinas… si, bobinas, la luz roja y la cabeza dando un salto al vacío era una forma de vida admirable. Solo había que poner en orden todos aquellos datos que habías recopilado , en mi caso por el uso de discos de una manera indiscriminada y voraz. La continuidad y la llave del edén la encontré en Globo Fm en el año 2004, donde he tenido el honor de realizar programas que siempre giran en torno al buen gusto, a la selección “manual” de cortes que nos ensanchan el corazón y a la única regla que reza así… “No eres una fórmula hecha”. Somos orfebres de una pauta que solo atiende al pleno deleite auditivo.