¿Quién iba a decir, en aquellos años 50, que ese pequeño de Heston (Inglaterra) y su guitarra, iban a cambiar la historia de la música?

James Patrick Page, nace en los suburbios de Londres y a la tierna de edad de 12 años, comienza su idilio con las seis cuerdas. El rock americano, que retumbaba como un incómodo eco al otro lado del atlántico, inspiró sus primeros acordes y entrenó sus dedos para que tan solo un año después, apareciera por primera vez en un show de jóvenes talentos demostrando al mundo de lo que podía ser capaz.

La música había penetrado con demasiada fuerza en su vida, por lo que, como muchos otros artistas de su talla, decidió dejar los estudios para emprender una carrera musical.

jimmy page, led zeppelin

El primer contacto con la escena del rock de su época, fue formando parte de las filas de “The Crusaders”, pero esto era sólo el principio de una larga lista de linajes del rock de los que formaría parte Jimmy.

Como músico de sesión y asiduo a los clubs de Londres, en los que se codeaba con la jet set de la guitarra, como Jeff Beck o Eric Clapton, desarrolló su talento, dejando una huella imborrable en grandes éxitos de las más grandes bandas británicas como “The Who”, “The Rolling Stones” o “Van Morrison”. Podemos atribuirle dentro de esta época, joyas del calado del clásico “With a little help from my friends” de Joe Cocker.

©Credit Ross Halfin

De la mano de sus dos grandes amigos, Clapton y Jeff Beck, formó parte de la historia clave del rock and roll, formando parte de “The Yardbirds”, una de las formaciones musicales más importantes para el rock. Pero esto sería sólo el inicio.

Cuando Jimmy decidió que ya era hora de que sus composiciones inundaran la historia, tan sólo contaba con un puñado de autorías para “The Yardbirds”. El destino, quiso que la mítica voz de Robert Plant, el increíble bajo de John Paul Jones y la irrepetible base rítmica de John Bonham, se unieran a su talento para escribir la que, puede ser, una de las páginas más relevantes para la música contemporánea y sin duda para aquella palabra que tanto amamos los incondicionales de “Zeppelin”: “ROCK”. Escrito en mayúsculas gracias a la virtud de gigantes de la talla del señor Jimmy Page, que el pasado 9 de enero cumplió 75 años.

Bien sabía Jimmy lo difícil que es alcanzar el éxito al nivel que ellos lo alcanzaron y no nos referimos a la fama, a la fortuna

Tan sólo contaba 36, cuando su amigo y compañero “Bonzo” nos abandonó, y fue decisión unánime pasar esta página con letras de oro. Porque algo tan intenso, tan real, tan puro y tan inconfundible como “Led Zeppelin”, sólo podía resultar ser fruto de una casualidad mística o mágica. Bien sabía Jimmy lo difícil que es alcanzar el éxito al nivel que ellos lo alcanzaron y no nos referimos a la fama, a la fortuna; nos referimos a hacer vibrar durante años (de momento), posiblemente siglos, a generaciones y generaciones de seres humanos sensibles a la música.

Para concluir, sólo nos queda destacar una frase del famoso ocultista Aleister Crowley, a quien Jimmy Page, (sabemos de muy buena tinta) seguía con fervor y devoción. El cual supo captar, como si de una divina profecía se tratase, la esencia misma de aquel pequeño de Heston (Inglaterra): “La alegría de la vida consiste en el ejercicio de la energía, el crecimiento continuo, el cambio constante, el disfrutar cada nueva experiencia. Detenerse significa simplemente morir, el eterno error de la humanidad es tener un ideal alcanzable”.